El nuevo servicio incorpora más medios, tecnología avanzada y la recogida de materia orgánica para mejorar la calidad del servicio en los 17 municipios de la comarca.

La Comarca de la Ribera Alta del Ebro ha presentado su nuevo servicio de recogida de residuos sólidos urbanos (RSU), una iniciativa que supone un avance significativo en la gestión ambiental del territorio y que dará servicio a más de 27.000 vecinos.

El director técnico de la zona centro, Tomás Rodríguez, acompañó al presidente de la comarca, José Miguel Achón Lozano, en un acto que ha servido para dar a conocer las principales líneas de un proyecto que apuesta por la sostenibilidad. Además, asistieron el vicepresidente segundo de la comarca, Raúl Moncín Carcas, el delegado RSU, Jesús Cuber Castán, el consejero comarcal y alcalde de Grisén, Marcos Lahoz Amo, los consejeros comarcales, Alfredo Marín Ruiz y José Ángel Miramon Serrano, el alcalde y teniente-alcalde de Alagón, Jesús Gustran Villa y Javier Bernal, la alcaldesa de Gallur, Mª Pilar Capdevilla Manero y el alcalde de Remolinos, Alfredo Zaldivar.

Un servicio renovado para afrontar los retos actuales

El contrato, gestionado por Actúa, tendrá una duración inicial de ocho años, con posibilidad de prórroga hasta un máximo de diez.

El nuevo planteamiento introduce cambios estructurales en la gestión de residuos con el objetivo de optimizar la planificación, reforzar la operativa y promover una mayor implicación ciudadana. Entre las principales novedades figuran la renovación completa de los contenedores, la implantación del contenedor marrón para residuos orgánicos y la incorporación de sistemas avanzados de control.

También se renovará la flota, que pasará a estar compuesta por vehículos más eficientes y con menores emisiones, en línea con los objetivos de sostenibilidad.

El contrato contempla la adquisición de 861 contenedores de fracción resto, 461 de envases, 490 de papel y cartón y 311 destinados a materia orgánica. Todos ellos contarán con diseños más accesibles y ergonómicos.

Como novedad, se instalarán mini puntos limpios accesibles, pensados especialmente para facilitar su uso a personas con movilidad reducida, donde se podrán depositar residuos como pilas, lámparas o pequeños aparatos electrónicos.

A este dispositivo se sumará un Punto Limpio Móvil que recorrerá periódicamente los municipios, facilitando la recogida de residuos domésticos especiales y asegurando su correcta gestión.

Tecnología y concienciación al servicio del ciudadano

La digitalización será uno de los ejes del servicio. La incorporación de sistemas de geolocalización y monitorización permitirá optimizar rutas, mejorar el rendimiento y garantizar un mayor control de la prestación.

De forma paralela, se pondrán en marcha campañas de información dirigidas a la ciudadanía para fomentar la correcta separación de residuos y el uso del contenedor marrón, clave en el impulso de la economía circular.

La implantación de este modelo se traducirá en una mejora notable de la limpieza y del entorno urbano, con un servicio más eficaz y adaptado a las necesidades actuales de la comarca.