Este quinto contenedor se instaló hace dos años de forma piloto en distintas calles de la Mancomunidad y, en la actualidad, ha servido para generar mayor conciencia medioambiental entre los vecinos

Actúa Servicios y Medio Ambiente, como empresa concesionaria del servicio de gestión de residuos sólidos urbanos (RSU) en la Mancomunidad de Vall de Pop, iniciaba hace dos años el proyecto piloto de instalar el quinto contenedor en distintos municipios del valle con el propósito de incentivar entre los vecinos una separación más selectiva de la materia orgánica. Se repartieron hasta un total de 39 contenedores de color marrón entre Llíber, Jalón, Alcalalí, Murla y Benigembla. Y junto a los ya existentes (vidrio, plástico, cartón y papel, y resto de basura orgánica) se ha conseguido generar mayor conciencia medioambiental entre los residentes de la Mancomunidad.

El director general de Actúa SM, Ángel Navarro, considera que “los índices de reciclaje empiezan a ser muy satisfactorios” ya que la media de recogida semanal con respecto al contenedor marrón se sitúa en torno a una tonelada de residuos. Unos datos que ponen de manifiesto el esfuerzo realizado por parte de los domicilios particulares en beneficio de “crear entre todos un entorno más saludable”.

Parcent y Senija serán los próximos municipios que pongan en servicio este nuevo recipiente en sus calles. Al mismo tiempo que, desde la empresa concesionaria, ya se está realizando un estudio para seguir incrementando el porcentaje de biorresiduos dentro de la Mancomunidad de Vall de Pop. Entre las propuestas contempladas destaca la posibilidad de que, al igual que ocurre en algunos puntos de Jalón, ubicar el quinto contenedor junto a restaurantes y bares ya que “en estos lugares es donde más materia orgánica se genera”, señala Navarro.

Operarios de Actúa SM derivan los restos del contenedor marrón a la planta de residuos de Marina Alta (La Jara) para que, una vez prensados, poder convertirlos en compost natural.

 

LA IMPORTANCIA DEL CONTENEDOR MARRÓN

La reutilización de residuos sigue siendo fundamental para preservar el medio ambiente y seguir luchando contra el cambio climático. La puesta en funcionamiento del  contenedor marrón permite convertir los desechos en un recurso, e incluso, cerrar el círculo de reciclaje integral.

La diferencia entre el contenedor habitual de basura y el marrón es que, en este último,  sólo debe depositarse restos de comida, bolsitas de infusiones y posos de café, servilletas manchadas, tapones de corcho y serrín, restos de poda – jardinería de pequeño tamaño, cáscaras de huevo y palillos. Por el contrario, las colillas, los restos de cerámica, compresas, pañales, los excrementos y arena de animales, así como, el polvo de barrer deberán depositarse en el contenedor tradicional